ES EL TESTIMONIO DE INMACULADA MORENO, 39 AÑOS, MADRE DE IRIS  SANZ, 1º DE LA ESO, UN CÁNCER DE PULMÓN, QUE PESE A ENCONTRARSE MUY ENFERMA, DECIDIÓ CONTAR SU TERRIBLE EXPERIENCIA, PARA QUE OTROS NO COMETAN SU ERROR CON EL MORTÍFERO TABACO.

Yo era fumadora,
 muy fumadora, dos cajetillas de tabaco diarias... Hacía cuatro años que había dejado de fumar, pero fue demasiado tarde. Empecé muy joven, , a los 14 años, a escondidas, en plan tontería, con amigas... y ya fuerte, fuerte, a los 16, 17 ...  Mi padre hace 6 años murió de cáncer de pulmón, como mi abuelo, como el resto de la familia de mi padre, todos grandes fumadores.
Me convertí en fumadora empedernida. Y si a los 17 fumaba mucho, cuando me casé más. Yo no dejaba de fumar, porque si lo dejas engordas y yo no quería engordar. 

NO TOMES EL PRIMER CIGARRO
TE DA LA VIDA

Mi adicción al tabaco desencadenó una enfermedad a la que era propensa por los genes, por eso me llegó tan pronto, cuando tenía 37 años.
Y desde los 37 estoy luchando contra la enfermedad. Y esto no es vida.

El 29 de mayo fue la comunión de mi hija, pero al final de la semana siguiente me derrumbé... ¡Qué mala, pero qué mala me puse!. Me llevaron a urgencias, me hicieron un montón de pruebas.

" ME FALTABA EL AIRE"
Y luego, me dijeron. me dijeron lo que tenía. Yo quería saberlo. Reaccioné mal, muy mal... Me faltaba el aire. Quería morirme en ese momento. Pensaba en mis dos hijos. Mi niña de 10 años y el mayor de 20.
Mi hijo no acepta mi enfermedad y eso que ahora ha venido a verme. Me llama por teléfono.
Estaba mi marido cuando me dijeron lo que tenía y también mi madre, mi tía.

Qué fue... Me ahogaba, era como si no pudiese respirar. No notaba el aire por ningún lado... Fue el primer momento. Tenía metástasis. Yo me veía desahuciada.
Me han hecho al mismo tiempo quimioterapia y radioterapia.

"LA PIEL DEL ESÓFAGO Y EL ESTÓMAGO ME LA HAN QUEMADO, NO PUEDO TRAGAR NI BEBER. SON LOS EFECTOS DE LA RADIOTERAPIA.

Si aguanto todo esto es para que sirva de algo. ¡Dios mío un aliciente!

No hago nada más que pensar en mi niña; es tan pequeña y le hago tanta falta...
Me siento nerviosa, intranquila, preocupada... Porque si me llegan a decir ahora, después de lo que he pasado, el mismo resultado no se si lo podré encajar. Lo digo sinceramente. ¿Merece la pena luchar tanto para vivir uno o dos años más...? Yo lo hago por mi hija. 

"MAMÁ NO TIENE PELO"
No se cómo explicarme...Necesito contar lo que siento. Valoro tanto las cosas: una llamada, una visita, una palabra... ¡Cuánto se agradecen!. Pero sobre todo el apoyo y la compañía de las personas a las que he estado más unida, son tan importantes... Mi marido lo pasa mal, muy mal. Jamás lo había visto llorar hasta ahora.  Se siente impotencia... 

Y luego está la niña... "Mamá que falta mucho de casa, mamá que no tiene pelo..." Yo le explique de la mejor manera, para que lo entendiese, que su mamá estaba enferma, que la enfermedad se llamaba cáncer, y que pudiera ser que su mamá se muriese un poco antes que las mamás de las otras niñas. Le afectó mucho. ¡Ella me necesita tanto...!

Si un fumador me pide consejo, desde mi experiencia, le diría que se desenganchase como sea. Mi marido lo ha conseguido, pero no mi hija  ni mi hermano, que siguen siendo grandes fumadores.

A aquellas personas que no han empezado a fumar que se olviden de tomar el primer cigarrillo. Les va la vida.

Iris Sanz   1º ESO