EL SONIDO:

El sonido es una onda que viaja a través de un medio que puede ser el aire, pero existen muchos tipos de ondas, y pueden producir sonidos agudos y sonidos graves. En un sonido agudo existe más ondas en una fracción de tiempo que en un sonido grave. Al número de ondas que hay en un tiempo determinado se le llama frecuencia, y se mide en Hertzios (Hz), unidad de la frecuencia. Un Hertzio es una onda de una sola ondulación que se produce durante un segundo.

La medida del espacio que existe entre una onda y la siguiente se llama longitud de onda, entonces cuanto más alta es la frecuencia menor es la longitud entre las ondas en un mismo tiempo. La altura que alcanzan las ondas se llama amplitud y determina el volumen del sonido.

La intensidad de los distintos ruidos o sonidos se mide en decibeles, unidad de medida de la presión sonora.
Para medir el nivel sonoro se utilizan los decibelímetros que generalmente constan de un micrófono patrón, extremadamente calibrado y que responde a todas las frecuencias audibles por igual, y una pantalla gráfica analógica o digital, y una llave selectora de sensibilidad.

También existen los analizadores de espectros, que pueden graficar las frecuencias que componen un ruido determinado, pero estos equipos tan especializados sólo se utilizan para mediciones críticas y desarrollos e investigaciones especializadas.
Estas son diferentes tipos de ondas:

Onda saturada 
Exceso de volumen

Onda normal

En esta onda se puede observar los bombos (beats) que tiene una onda. Cuanto más alta es la onda mayor es el volumen de la misma

Contaminación acústica

El ruido provoca la contaminación acústica ya que el oído humano tiene la capacidad de soportar cierta intensidad de los ruidos: si estos sobrepasan los niveles aceptables, provocan daños en el órgano de audición desde molestias a daños más serios. 


En la ciudad, los niveles de ruido oscilan y los podemos apreciar en la siguiente tabla de sonidos.

 

 

 

En la ciudad, los ruidos pueden provenir además de otras fuentes:
  • Conversación normal: 50dB
  • Camión de basura: 75dB
  • Interior fábrica: 80dB
  • Tráfico rodado: 85dB
  • Bocina automóvil: 90dB
  • Bocina autobús: 100dB
  • Interior discotecas: 110dB
  • Motocicletas sin silenciador: 115dB
  • Taladros: 120dB
  • Avión sobre la ciudad: 130dB
  • Avión despegando: 140dB

Todos estos ruidos provocan contaminación ambiental, y en el hombre pueden ocasionar desde molestias hasta daños más serios.

Efectos del ruido sobre la salud

El efecto del ruido es similar al efecto del miedo y la tensión y no sólo puede generar daños al sistema auditivo sino que puede producir otros efectos:

  • Sistema cardiovascular, con alteraciones del ritmo cardíaco, riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular por efectos de carácter neurovegetativo.
  • Glándulas endocrinas, con alteraciones hipofisiarias y aumento de la secreción de adrenalina, sustancia relacionada con el estrés y la alteración del sueño.
  • Aparato digestivo, con incremento de enfermedad gastroduodenal por dificultar el descanso.
  • Otras afecciones, Tendencia a actitudes agresivas, dificultades de observación, concentración y rendimiento.
  • Sordera por niveles de 90dB y superiores mantenidos
  • La exposición continuada produce la pérdida progresiva de la capacidad auditiva

Como conclusión, hay que decir que el sueño, la atención y la percepción del lenguaje hablado son las actividades más perjudicadas.
El sueño se altera a partir de 45dB y quien sufre alteraciones de sueño puede padecer efectos como la sensación de cansancio, el bajo rendimiento académico o profesional o los cambios de humor.
De ahí la conveniencia de que durante las horas de descanso nocturno disfrutemos de ese silencio que evita las interrupciones del sueño.

                                                IÑAKI MONTEANO   4º E.S.O.