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En 1985 el físico alemán W.K. Roentgen estudió las descargas eléctricas en gases y descubrió la existencia de una radiación invisible muy penetrante que era capaz de ionizar el gas y provocar fluorescencia en él, a lo que denominó rayos X. |
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| Posteriormente, un físico francés, A.H. Becquerel, guardó unas placas fotográficas envueltas en un papel oscuro en un mismo cajón donde había un trozo de uranio. Su sorpresa fue que se encontró las placas fotográficas veladas y éste comprobó que lo sucedido se debía a que el uranio emitía una radiación mucho más penetrante que los rayos X. Acababa de descubrir la radioactividad. Más tarde se descubrieron nuevos elementos radioactivos, como el torio, polonio, radio y actinio. | ![]() |
| Así pues podemos definir radioactividad como la propiedad que presentan determinadas sustancias (sustancias radioactivas) de emitir radiaciones capaces de penetrar en cuerpos opacos e ionizar el aire. | |
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1. Radiaciones alfa, beta y gamma. Los distintos tipos de radiaciones se clasifican según el poder de penetración con los nombres alfa, beta y gamma.
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2. Efectos biológicos Durante millones de años, los seres vivos hemos soportado la radiactividad natural de la corteza terrestre y de los rayos cósmicos. La exposición a altas dosis de radiación aumenta la tasa de cáncer y pueden producir otros trastornos de tipo genético. Los efectos de la radiactividad no siempre son perjudiciales ya que si empleamos la dosis y forma adecuada, la radiactividad tiene muchas utilidades en distintos campos:
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| 3. Un
uso curioso de la radiactividad Uno de los numerosos usos de la radiactividad es la protección de las obras de arte. El tratamiento mediante rayos gamma permite eliminar los hongos, larvas, insectos o bacterias alojados en el interior de los objetos a fin de protegerlos de la degradación. Esta técnica se utiliza en el tratamiento de conservación y de restauración de objetos de arte, de etnología, de arqueología. 4. Un ejemplo histórico: la bomba atómica. Los efectos de la radiación |
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En cuanto a la
leucemia, cuyo mayor número de casos se produjo en la década de los
50, si bien se trata de un tipo poco frecuente de cáncer (sólo un 4%
de los cánceres convencionales), en Hiroshima y Nagasaki el porcentaje
se elevó hasta el 20% y sigue siendo elevado en la actualidad. Se
desarrollaron también otros muchos tipos de cáncer: según los
expertos, no se trata de cánceres especialmente vinculados a la
radiación, sino tumores típicos que, en los supervivientes y sus
descendientes, se desarrollaron a una edad más temprana de lo que es
habitual y con más frecuencia. Se dice que la radiación redujo significativamente , además, la esperanza de vida de los afectados; posteriormente se registró, además, un gran número de mutaciones y malformaciones en los fetos de los bebés engendrados por estas personas. |
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La espalda y brazos de esta mujer estuvieron expuestos a la radiación y desarrollaron queloides |
ROBERTO DÍAZ Y PATRICIO IBARRA 2º BACHILLER |