UN DÍA FATÍDICO

 

Pi piiiiiiiiiiiiiiiii

¿ Dichosos atascos, siempre hay que pararse por algo en esta ciudad!- se dice a si mismo Jesús- Menos mal que sólo ha sido un par de minutos porque si no... hubiese maldecido todo- vuelve a afirmar. 

Jesús pisa el embrague, mete primera y arranca. Por el transcurso un joven le grita- ¡ eres más lento que un caracol ! ¡ sin vergüenza ! - y se aleja a toda pastilla sin que Jesús le pueda reprimir. Jesús se da cuenta de que el joven tiene razón y que hasta los abuelitos que van andando por la acera le ganan. Vuelve a pisar el embrague, mete segunda y lleva una aceleración de 5 m/seg.seg Se da cuenta de que sigue yendo despacio. Decide pisar el embrague una vez más, meter tercera y entonces alcanza una aceleración de 10 m/seg.seg. 

Jesús quiere ir en busca del joven que le ha gritado porque lo ha visto a 500 m desde donde está su coche girando una rotonda y dirigiéndose a la autopista. Jesús decide pisar el embrague y meter cuarta para poder alcanzar los 100 Km/h cuando el límite para circular está en 80 Km/h. Un coche patrulla que estaba escondido en la rotonda percibe que Jesús supera el límite y sale en su persecución. Como el coche patrulla es un vehículo camuflado Jesús no se da cuenta de que le siguen a él. El policía manda parar el vehículo conducido por Jesús y entonces este último se da cuenta de que ha cometido una infracción. Le ponen una multa de 500 € pero Jesús no se da por vencido y continúa su persecución aún más rabiosos por el altercado anterior. 

Pisa por última vez el embrague, mete sexta en vez de quinta y el coche casi se le cala  y con la velocidad de 170 Km/h se dispone a alcanzar al joven que le gritó. Jesús mantiene esa velocidad, es decir lleva movimiento rectilíneo uniforme durante el trayecto y cuando ya cree que puede cazarlo, ve una señal en la que informa que hay una curva muy cerrada y que la velocidad máxima es de 80 Km/h.  Entra en la rotonda,  y a Jesús no le da tiempo a disminuir la velocidad a pesar de frenar con todas sus fuerzas que no son suficientes. ¿Qué ocurre?
Al entrar en la rotonda., movimiento circular, aparece sobre el coche una fuerza centrípeta dirigida hacia el centro, que se necesita para mantener el coche   moviéndose en la curva.

A su vez , cuando un vehículo de masa m toma una curva de radio r a una velocidad v, es impulsado hacia fuera por la fuerza centrífuga Fc ( significa escapar de un centro), que trata de sacarlo de su trayectoria:

Fc = ( m. v2 ) / r

Se trata de una de las derivaciones de la primera ley de Newton, la ley de la Inercia. Sobre el coche actúa una fuerza, la fuerza centrípeta, que lo hace girar, pero en virtud de la ley de inercia la fuerza centrífuga  nos empuja fuera de la curva.

De la fórmula ( y del sentido común ) deducimos que un vehículo "se va" más en una curva cuanto más pesa, cuanto menor es el radio de la misma ( o sea, cuanto más cerrada es ) y, sobre todo, cuanto más rápido va ( porque la velocidad está al cuadrado ).

A consecuencia de esta fuerza centrífuga , el vehículo sale disparado hacia la cuneta del otro carril. Jesús sale ileso, sin embargo el coche no arranca,  así que con ayuda de otros conductores, empuja al coche  para poder arrastrarlo hasta la gasolinera más cercana.

Jesús aprende que no debe infringir las normas de tráfico, que no tiene que perseguir a otro vehículo por ninguna causa y que para ahorrarse los atascos basta con salir de casa 5 minutos antes.

Maite Iriarte   4º ESO